| Antonio Mizuno ( @ 2007-07-23 14:48:00 |
| Entry tags: | harry potter, libros, literatura, personal |
Harry Potter and the Deathly Hallows
¡Qué difícil es hacer un comentario sobre el último libro, sobre el final de la saga que tan presente ha estado en vida en los últimos años! No puedo decir que es el libro que más me gustó de los siete porque, ahora que leí los otros me di cuenta de que cada uno tenía su encanto especial, cada uno es diferente al otro aunque sigan una misma linea narrativa y en todos hay algo fantástico que simplemente no puedo explicar. Incluso el segundo libro Harry Potter and the Chamber of the Secrets que tan poco me gustó la primera vez que lo leí ahora me gustó... y mucho.
Por eso, ahora que quiero hablar de Harry Potter and the Deathly Hallows me es tan difícil comenzar ¿qué puedo decir en realidad? No me gustó el epílogo, fue verdaderamente tedioso leer esa información. Incluso estuve tentado a dejar de leerlo y quedarme con EL final. El fin de todos los acontecimientos, esa última linea que, desde mi muy particular punto de vista, cierra muy bien no sólo el libro, sino la saga.
Pero fuera de eso todo fue perfecto, armónico, pasó lo que debía pasar y no pasó lo que no debía pasar. Yo sé que todos apostaban a lo mismo y de hecho, si todos recordamos ese capítulo 33, estuvo a punto de pasar. Por eso es que poco a poco comencé a sentirme decepcionado porque yo no quería que pasara... pero nada ocurrió y todo terminó como debía terminar.
También disfruté que todo terminará bien, disfruté la relación de Hermione y Ron aunque suene cursi, aunque suene mamón: estaban hechos el uno para el otro -nuevamente invito al incrédulo lector a que eche un vistazo en los libros anteriores-.
Disfruté de sobremanera muchos de los diálogos. ¡Cuando el ministro de magia cumple la voluntad de Dumbledore! ¡Qué respuestas por parte de Harry, Hermione y Ron! ¡Y los gemelos Weasly! ¡Y Mrs. Weasly peleando con la puta esa! -sí, me refiero a la puta Bellatrix-...
Sufrí la muerte de Dobby, sufrí que Harry tuviera que morir -o al menos ir a su muerte aunque después haya sobrevivido-, sufrí que murieran Lupin y Tonks dejando al pequeño Teddy solo... y todo esto lo sufrí disfrutando que nuevamente Rowling tuviera la capacidad de hacerme llorar, hacerme gritar, hacerme mentar madres, hacerme emocionarme como sólo ella ha podido.
Y ya, no puedo seguir, son demasiadas incoherencias incluso para mí. Por eso no puedo hacer otra cosa más que decir:
Gracias Harry Potter por todos las años, por todas las páginas, por todas las noches, por todas las horas, por todas las risas, las lágrimas, los gritos. Pero sobre todo, gracias por haberme marcado de por vida.
Y sí, soy cursi, y sí, no debería estudiar Lengua y literaturas modernas inglesas porque un best-seller se supone que no debería gustarme y sólo debería disfrutar a los autores del canon, pero ¿saben? me vale.